Para instalar de obra y posteriormente revestir, por sus características permiten un mayor aprovechamiento del calor que los casettes, pudiendo llegar algunos modelos a calentar hasta 150m2 de superficie.

El funcionamiento es muy similar al de un casette, pero con una cámara de convección que permite un mayor intercambio de calor, pudiendo canalizar más salidas para el mismo.

Pensados para que la visión del fuego sea máxima, habría distintos modelos para encajar en cualquier solución decorativa: de rincón, de esquina, doble cara, tres lados, prismáticos… En los casos en los que la puerta es de guillotina pueden además funcionar abiertos, siendo la solución más similar a la chimenea abierta pero con las ventajas de una chimenea cerrada.