Los pellets son cilindros de biomasa compactada procedentes de residuos forestales y desechos de origen vegetal. Del mismo modo que con la leña, existen calderas y estufas de pellets especialmente diseñadas para calentar el agua de un circuito de calefacción, para instalar como fuente principal de calor o como apoyo a otro método ya existente. Igualmente, es una energía renovable, computando por tanto para el 20% de las mismas exigido en nueva vivienda y pudiendo ser objeto de subvención.

Debido a su constitución compacta y su reducido tamaño, permiten automatizar la alimentación de las calderas de biomasa mediante un sistema de tornillo sin fin. Este hecho, así como la facilidad de ignición, mediante un sistema de alta temperatura, hace del pellet una clara alternativa al gasóleo de calefacción, obteniendo muy buenos rendimientos con el consiguiente ahorro.

En cuanto al almacenamiento de pellets, y debido a la alimentación automática, existe la posibilidad de instalar silos adecuados a las necesidades, que se rellenarían mediante camión neumático especial.